
Y nos portábamos tan bien... (seguuuro)
- ¿Cómo sabes que estoy loca? -dijo Alicia. - Tienes que estarlo -dijo el Gato -, o no habrías venido aquí.
Morí.
Gracias a la Nacha (L) por obligarme a escuchar este disco. Después de que me resistí de puro prejuiciosa (no sigan mi mal ejemplo), ahora escucho esta cancion una y otra vez y muero.
El director del video es Martin de Thurah, y parece que lo estoy amando. Me desconcentra apaciblemente, y me desespera.
"I know what you said to me
And I don't care at the same time
But I'll take you up and down
Adress it to you "
A una niña bacán (no, no soy fleta).
What a wonder
It is to see you
What a wonder
It is to feel you
I found your hideout
In the rubble
Where you can cry out
When you're in trouble
Now I want to be
In your hide and seek
Now I want to make children
Do I scare you
Or make you frightened
Don't you dare to move
The rope's will tighten
Is it over
Does it hurt you
All I wanted was
To divert you
Now I want to be
In your hide and seek
Now I want to make
Love to, love to, love to you
You're the glacier
I'm the bonfire
You're the treasure
That I desire
You're the ruby
Over diamonds
Shy and moody
You're a wonder
Wonder
Kashmir

Miren lo mal que lo pasé anoche.
Estamos en el departamento de mis abuelos (paternos). En la vida real es el piso 13. En el sueño era un piso infinitamente alto; tanto, que no se veía el suelo desde el balcón. Una distancia kilométrica hacia abajo. Vamos a comer afuera, en el balcón. Hay una mesa larga con banquetas, de madera todo, al lado de la baranda más larga. Están mis primas ahí y yo estoy sentada en una silla, un poco alejada de la mesa pero no mucho. De repente veo que tres o cuatro de mis primas están caminando por un puente colgante que cruza el cielo un poco más allá del balcón. Van lento, porque el puente es peligroso, de madera vieja, y al parecer le faltan tablas, aunque eso yo no lo veo desde donde estoy. Mi prima Cata se detiene, nerviosa. La veo ahí, con su pelo largo; pone sus manos sobre su boca, con miedo, pero luego sigue. También están
Yo, sentada en mi silla, tranquila, miro hacia abajo de repente, hacia mis pies, y no veo el piso. El suelo del balcón ya no existe; las cosas se mantienen en su lugar gracias a cuerdas gruesas que están amarradas a las barandas y a los contornos del departamento, y ayudan a suspender los muebles en el aire. Mi silla, por ejemplo, tiene cada una de sus patas amarradas a una cuerda tensa que llega a algún lugar en la baranda o a alguna pared del dpto. Toda mi percepción se transforma de golpe al darme cuenta de que me muevo mal y me mato. Estoy sentada en una silla y bajo esa silla hay un vacío infinito hacia abajo. Es un vértigo horrible, me empiezo a angustiar y quiero estar sentada en la banqueta, pegada a la mesa y a la baranda y cerca del resto de la gente, y no en la silla. Pero para llegar a la banqueta hay una pequeña distancia y cualquier movimiento en falso y me caigo. Cómo es posible que nadie se haya matado en este lugar, a esta altura y sin suelo.
Tengo mucho miedo, el vértigo es sumamente angustiante. Si sigo en la silla puedo volverme loca de desesperación, así que me estiro para alcanzar la banqueta y ahí, cuando mis manos ya se afirman de la madera, me suelto. Pero la banqueta también está afirmada con cuerdas, al igual que todo el resto de los muebles en el balcón. Y las cuerdas, a pesar de estar tensas, se mueven cuando se mueve el mueble. La banqueta comienza a caerse hacia mi lado y siento que me voy a resbalar. Desesperada me lanzo hacia delante con todas mis fuerzas y logro agarrarme a la baranda. Ahí no se como, pero me afirmo y logro levantarme a mi misma y sentarme en la banqueta.
Vuelven mis primas.
